El cultivo de la piña tropical de El Hierro sale de la UCI e inicia su camino hacia la recuperación

Compartir

Comienza la renovación de las plantaciones, con siete nuevas hectáreas, tras la entrega al sector de las primeras 45.000 plantas saneadas de un total de 75.000. El objetivo es abrir una segunda oportunidad a los productores de la fruta emblemática de la isla. 

El sector de la piña tropical de El Hierro confía en un cambio de rumbo a mejor, a partir de este año 2026, tras la previsión por parte del Gobierno de Canarias de hacer entrega de un total de 75.000 plantas saneadas de la variedad Roja Española para intentar recuperar un cultivo en retroceso tras convertirse en pasto de las plagas en el último lustro. La cochinilla, el Fusarium y la Phytophthora lo han atacado por todas las vías posibles, desde el sistema radicular hasta el fruto, y los efectos se han hecho notar por tres vías: reducción de cosechas a la mitad, disminución de la superficie cultivada y el abandono paulatino de los productores: un combo perfecto que hecho saltar las alarmas sobre la continuidad del producto más emblemático de la isla cuyo aporte económico a la agricultura local se sitúa en el 80%.

Esta acción forma parte del plan de recuperación del cultivo en el que trabajan de la mano el Ejecutivo Canario junto al Ayuntamiento de Frontera, el Cabildo insular y las dos entidades representativas del sector productor en la isla como son la Sociedad Cooperativa del Campo Frontera y SAT Frutas El Hierro con una inversión total de 150.000 euros. La primera remesa de material vegetal saneado procedente de Cultesa, empresa de biotecnología especializada en técnicas de multiplicación in vitro, está compuesta por 45.822 unidades y se repartió a finales del mes de agosto.

El sector trabaja en el saneamiento de la planta, en nuevos productos para el control de plagas y en el manejo del suelo, según Fabio Toledo, responsable técnico agrícola de la Cooperativa del Campo Frontera.

Por su parte, la cooperativa, que aglutina a unos 140 agricultores socios especializados en este cultivo lo que representa a la práctica totalidad del sector en la isla, adquirió otras 75.000 unidades, a través de otro vivero que, sumadas a las ya cultivadas, harán un total de 130.000 plantas. Con la ilusión ya asentada y, si nada se tuerce, la previsión es que comiencen a dar su fruto a partir de los 18-22 meses después de la siembra.  

Pero, ¿cómo evitar que la amenaza de patógenos trastoque la recuperación del cultivo? Fabio Toledo Bethencourt, ingeniero técnico agrícola de esta cooperativa, lo aclara: “Aparte del saneamiento de la planta, de manera paralela estamos trabajando en nuevos productos para el control de estas plagas, algunos biológicos que funcionan bien, y también en el manejo del suelo”. El sector cuenta además con una autorización excepcional, que esperan renovar en 2027, para poder utilizar un fitosanitario específico destinado a la desinfección del terreno que garantice unas plantaciones sanas.

Sobre la incidencia de estas plagas que, entre otros síntomas provocan una degeneración progresiva de la planta y, en consecuencia, se produce una pudrición radicular, las hojas pierden verdor y emite unos frutos de reducido tamaño inviables para la comercialización, Toledo señala que actúan a favor de su propagación un conjunto de factores que no solo afectan al cultivo de la piña tropical sino a la agricultura en general de Canarias. Apunta a la falta de mano de obra en el campo, la escasa profesionalización del sector, la menor disposición de sustancias de síntesis para la desinfección del terreno que, por normativa europea, se han retirado del mercado, además de trabajar con un material vegetal obsoleto que data de la década de los años 70, lo que también obliga a “un control exhaustivo del cultivo dadas las exigencias de su manejo”.   

Freno al retroceso de la superficie

Basta con ver los datos oficiales que maneja el Gobierno de Canarias para entender la gravedad que atraviesa el cultivo de la piña tropical. Si en el año 2020 se registraba una superficie de 148 hectáreas, en 2024, se redujo hasta las 87,2 hectáreas lo que representa una diferencia del 40%. Esta reducción puede ser aún mayor a falta de conocer las últimas estadísticas correspondientes a 2025, todavía sin publicar. A partir de este año, el vuelco ya está asegurado, según Toledo, tras ampliar la superficie en siete nuevas hectáreas. Con esta evolución favorable se confía en volver a ilusionar al sector y favorecer el regreso de aquellos agricultores que abandonaron ante las dificultades de los últimos años.

Sigue siendo preocupante, no obstante, la fuerte caída de la cosecha. En el periodo estival, cuando más fruta se suele recoger, los picos de producción apenas alcanzan los 17.000 kilos semanales de máximo. Nada que ver con los volúmenes cosechados en el año 2019 cuando se cifraban en unos 30.000 kilos a la semana, merma que roza el 50%. Esta contracción también se observa en las categorías. La extra, que clasifica a los frutos sin defectos, de aspecto perfecto, con una corona intacta y una maduración óptima, prácticamente ha desaparecido. Abundan, en su lugar, las categorías primera y segunda, que mantienen la calidad del producto, pero pueden presentar algún defecto de forma o color.

La superficie de cultivo retrocede un 40% entre 2020 y 2024. Quedan 87 hectáreas de las 148 existentes cuatro años atrás.

Con este panorama, el impacto en los precios en origen se ha notado algo, sin olvidar, por otro lado, que la oferta es menor. Según los datos del Ejecutivo regional, el productor local llegó a percibir este año entre 3,20 y algo más de 3,80 euros por kilo de piña tropical producido. Esta cuantía mejora lo percibido con respecto a campañas anteriores cuando se situaba por debajo de los tres euros, pero, en opinión de Toledo, “sería un error guiarnos únicamente por este índice para hacer una valoración teniendo en cuenta el incremento de los costes de producción y las inversiones a largo plazo que exige el cultivo lo que supone que antes de 18 meses los agricultores no reciben remuneración”. En cualquier caso, con las medidas implementadas, se ha devuelvo parte de la confianza a un sector que se niega a desaparecer

Últimos artículos

Actualidad