Una comparativa entre los meses de septiembre del periodo refleja que se ha duplicado el volumen de agua almacenada (del 18 al 43% del total). Mayo registró el crecimiento récord de los últimos años al superar los 4 millones de metros cúbicos (81%).
El volumen de agua almacenada en las balsas de Tenerife, instalaciones gestionadas por Balten, empresa pública perteneciente al Cabildo Insular, se ha incrementado en los dos últimos años, consecuencia en buena parte por las precipitaciones caídas durante el periodo invernal (borrasca Therese). La climatología favorable ha venido a aliviar en buena parte la sequía que obligó a establecer la Declaración de Emergencia Hídrica en la isla en 2024. Una buena noticia para el sector agrario teniendo en cuenta que este recurso representa la base fundamental para el sostenimiento de los cultivos y el principal coste de producción que tienen que asumir las explotaciones.
Para observar los cambios, basta fijarse en los datos de llenado de los meses de septiembre correspondiente al periodo 2024-2026, tras el consumo del periodo estival, que ha pasado de un 18% a un 43% de media duplicando el volumen almacenado desde los 871.436 a los más de dos millones de metros cúbicos. Pese al incremento, los datos reflejan este año una diferencia significativa entre las balsas del norte, que registran un 49,3% de llenado, y las del sur con solo un 29,6%. Esta variación se explica, según el consejero del Sector Primario, Valentín González, “por la bajada en los niveles de almacenamiento del agua regenerada, un aspecto que responde, por un lado, a la alta demanda de consumo durante los meses de verano y, por otro, a la finalización de las obras de mejora de la balsa de Valle San Lorenzo”.
Esta infraestructura, situada en el municipio de Arona, ha permanecido fuera de servicio temporalmente debido a los “trabajos de impermeabilización de su geomembrana” y se espera que “una vez concluidos los trabajos vuelva a estar plenamente operativa, contribuyendo con ello a la recuperación progresiva del almacenamiento en la zona sur” en palabras del consejero.
ASAGA Canarias pide cumplir con los compromisos adquiridos durante la Declaración de Emergencia Hídrica y acelerar las obras hidráulicas sin concluir.
Las mejores reservas de agua en las balsas, tanto en 2025 como en 2026, se registraron en el mes de mayo. En 2025 llegaron a acumularse 3,5 millones de metros cúbicos (71,1% de la capacidad total) y en 2026 se superaron los cuatro millones de metros cúbicos (81,6%), un volumen récord en los últimos años. Disponer de estos recursos permitió afrontar al sector la llegada del verano cuando más agua de riego se consume para el abastecimiento agrícola.

Cumplir los compromisos
Que el buen estado de las balsas haya restado preocupación a los agricultores de la isla no debería servir para que el Ejecutivo Autónomo, los cabildos, de quienes dependen los consejos insulares de aguas, y el Estado, en colaboración interadministrativa, relaje los compromisos adquiridos con el sector agrario. ASAGA Canarias demanda celeridad en las actuaciones previstas en materia hidráulica, para este y los próximos años, con el objetivo de garantizar la disponibilidad de recursos hídricos y anticiparse a futuras crisis por falta de lluvias.
Esta organización defiende que la agricultura disponga de volúmenes de agua de riego suficientes y en condiciones óptimas de calidad medida por una presencia baja de sales para no perjudicar los cultivos. “Es prioritario no solo rebajar las altas conductividades mediante procesos de desalinización o mezclas de aguas de diferente procedencia, sino aplicar precios razonables para no mermar las rentas de los agricultores”, sostiene la presidenta de ASAGA Canarias, Ángela Delgado.
La desactivación de la Declaración de Emergencia Hídrica, después de dos años de vigencia, ha permitido ejecutar y poner en marcha 75 actuaciones. La mayoría destinadas a impulsar la regeneración de las aguas residuales para alcanzar, según la institución, hasta 54.000 metros cúbicos adicionales y llegar con 80.000 metros cúbicos al cierre de 2026.
La premura a la hora de ejecutar estas obras ha permitido incorporar al sistema caudales diarios adicionales y buscar soluciones de emergencia gracias a la existencia de una normativa aplicada en una situación excepcional. Cualquier ralentización de los objetivos previstos acabará por obstaculizar las infraestructuras de gran envergadura aún por concluir como la ampliación de la EDAR metropolitana de Santa Cruz, competencia del Ministerio de Transición Ecológica, cuya finalización acumula varios años de retraso.
Para Delgado, “el aprovechamiento y regeneración de las aguas residuales no solo reduce presión sobre las galerías, principal fuente de abastecimiento de la población y del sector agrario en islas como Tenerife, también constituye una fuente constante y predecible para disminuir nuestra dependencia de las precipitaciones”.
“Aumentar la regeneración de las aguas implica desperdicio cero en conducciones. Es una cuestión de ahorro, sostenibilidad y economía circular”, Ángela Delgado, presidenta de ASAGA Canarias.
El nivel de aprovechamiento del agua depurada regenerada en las islas es todavía bajo. Datos oficiales apuntan a que solo se reutilizó un 28% de los caudales depurados en 2022 (último registro disponible). El porcentaje, no obstante, aumenta un 8,1% con respecto a 2016 cuando se reutilizaba el 19,9%. Del total reutilizado, más del 67% se destina al sector agrícola. Para Delgado, “queda mucho trabajo por delante para lograr una mejora y es prioritario acelerar las obras para poner estos recursos al servicio de la agricultura”. Y añade: “Esto implica desperdicio cero en conducciones recurriendo a la digitalización. Es una cuestión de ahorro, sostenibilidad y economía circular”.
ASAGA Canarias continúa con su demanda de bombear agua regenerada hasta las zonas de medianías para poder regar las plantaciones de papas, hortalizas y frutales tropicales que se concentran en esta franja y contribuyen en gran medida al autoabastecimiento del Archipiélago. Asimismo, lamenta que la agricultura se utilice de pantalla para camuflar obras hidráulicas cuya verdadera finalidad es reducir los vertidos al mar y evitar sanciones y no dar servicio al sector como se anuncia.


