El hongo mildiu coloniza el cultivo de papa y destruye un 40% de la cosecha en el norte de Tenerife

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El exceso de humedad y las bajas temperaturas durante la primavera favorecieron la rápida propagación de esta enfermedad impidiendo que los tratamientos fungicidas resultaran efectivos para su control

Cuando no es la polilla guatemalteca (Tecia solanivora) es el mildiu (Phytophthora infestans). Las plagas y enfermedades no dan tregua al cultivo de la papa en el norte de Tenerife. Este año la principal cosecha, que se siembra entre los meses de enero y febrero y se recoge entre mayo y junio, ha vuelto a salir fallida, tras la destrucción del 40% de la cosecha, pese a que las perspectivas iniciales del sector apuntaban alto para esta campaña. Manuel Reyes, presidente de la cooperativa Las Medianías (San Juan de la Rambla), organización con más de 170 socios especializados en este producto, matiza que “si un buen año podemos cosechar en torno a 500.000 kilos, en esta ocasión rondaremos los 300.000 kilos”.

El mildiu es “la enfermedad más grave que afecta al cultivo de la papa en Canarias”, según Santiago Perera, técnico especialista del Servicio Técnico de Agricultura y Desarrollo Rural del Cabildo Insular de Tenerife. En condiciones favorables, con exceso de humedad (superior al 95%) y temperaturas entre 10-15ºC se propaga fácilmente, de ahí los avisos fitosanitarios por riesgo alto emitidos por esta institución insular durante la fase de crecimiento de la planta coincidiendo con la primavera. Ataca a hojas, tallos y tubérculos reduciendo su tamaño de forma significativa e inutilizándolos para su comercialización.

Cultivo de papa en el norte de Tenerife.

“En esta campaña rondaremos los 300.000 kilos cosechados frente a los 500.000 de un buen año”, Manuel Reyes, presidente de la cooperativa Las Medianías.

Reyes, que también es productor y cuenta con varias parcelas de papas en la comarca, explica que “el estado de encharcamiento en el que se encontraban los terrenos cultivados tras las lluvias intensas y continuas de este invierno, dificultó la entrada de cualquier maquinaria por lo que no se pudieron llevar a cabo los tratamientos fungicidas para prevenir, lo que también favoreció su propagación”.

Aunque este patógeno lleva décadas instalado en la isla, se ha demostrado que algunas prácticas culturales como la rotación de cultivos contribuyen a frenar su avance. “Lo ideal es no repetir el mismo cultivo en la misma parcela de un año para otro, sino rotarlos cada tres o cuatro años”, sostiene Reyes. Con esta técnica, se consigue romper el ciclo biológico del hongo, se evita que los restos de tubérculos infestados que hayan podido quedar en el terreno contribuyan a generar resistencia y reaviven la aparición de la enfermedad, además de impedir el agotamiento de los nutrientes y microorganismos (materia orgánica) presentes en el suelo por el monocultivo para no debilitar a la planta.

Productores ahogados por Hacienda

En la declaración de la Renta 2026, los productores de papa del norte de Tenerife (La Guancha, Icod de Los Vinos, Los Realejos o San Juan de La Rambla) se han llevado una sorpresa non grata al tener que pagar más impuestos pese a demostrar pérdidas en sus producciones por las adversidades climáticas que afectaron a la campaña de 2025 por la que tributaron este año. Esta situación ha obligado a muchos agricultores a aportar dinero de su propio bolsillo y no de los beneficios obtenidos de su actividad para poder cumplir con sus tributos.

La actividad agraria tributa bajo el régimen de estimación objetiva (módulos). Para calcular el beneficio obtenido en el IRPF, el Ministerio de Hacienda fija unos índices o porcentajes que se pueden reducir de forma excepcional, como ha ocurrido este año, por comunidades autónomas, provincias, ámbitos territoriales y actividades cuando se vea afectada por incendios, inundaciones o circunstancias excepcionales.

El índice de rendimiento neto que se aplica al cultivo de la papa en Canarias es del 0,26. Con la rebaja aplicada en esta campaña se redujo a la mitad (0,13), pero sólo dos municipios en Tenerife, San Miguel de Abona y Vilaflor, se beneficiaron de esta reducción, mientras que el resto tuvo que tributar al 0,26, de ahí el desembolso de más.  Según explica Reyes, “en el informe que el Cabildo de Tenerife trasladó a la Agencia Tributaria no se estimó realizar ninguna reducción en el índice de rendimiento neto en 2025 al considerar que la cosecha de papa no resultó afectada ni por tormenta, sequía o evento extraordinario”.

Cosecha de papa. Imagen de archivo.

El sector confía en una corrección de los índices de rendimiento neto para ajustarlos al coste real de producir en la isla y pagar menos impuestos.

Para el presidente de esta cooperativa, “el aparente alivio fiscal se ha convertido en una trampa y ha sido lapidaria. Hay que tener en cuenta que la mayoría de nuestros asociados son productores de papa a tiempo parcial. Las ganancias obtenidas representan un ingreso extra que complementa su actividad principal, de ahí que haya quienes estén pensando en abandonar ante el desembolso de dinero que han tenido que asumir este año”.

Pese a este escenario, el sector confía en que este índice se pueda corregir con Hacienda de cara a la próxima campaña de la Renta teniendo en cuenta las pérdidas absolutas y basándose en datos reales acordes a las especificidades de producir una isla como Tenerife. “De esa corrección dependerá que los productores continúen manteniendo viva la papa local”, sostiene el presidente de la cooperativa Las Medianías.

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