José Luis Cruz García es, desde hace 27 años, el responsable técnico del Laboratorio de Canarias Explosivos, empresa referente del sector de los fertilizantes de síntesis en el Archipiélago con una trayectoria profesional de ocho décadas. En esta entrevista analiza el Plan de Acción sobre Fertilizantes de la UE, una iniciativa con buenas intenciones, pero con escasas soluciones inmediatas al alza de precios de estos insumos.
El Plan de Acción sobre Fertilizantes de la UE se enfoca en garantizar el suministro, reforzar la producción nacional, reducir la dependencia de las importaciones e impulsar el uso de productos alternativos como fertilizantes orgánicos entre otras cuestiones, ¿cómo valora la medida?
En principio, cualquier acción que tienda a reducir los altos costes de los fertilizantes a nuestros clientes es positivo porque si a nuestros clientes les va bien, a nosotros también nos irá bien. La reducción de la dependencia externa de estos insumos aumentando la producción local, a priori resulta interesante, aunque hay que tener en cuenta que las industrias químicas no se crean ni se montan de la noche a la mañana; como poco se tarda unos cinco años. Además, de nada vale reforzar la industria nacional si no se frenan las importaciones de estos insumos porque si vamos a producir localmente un fertilizante, pero va a ser más caro, los agricultores se enfrentan al mismo problema.

La industria europea de fertilizantes debe hacer frente a sobrecostes estructurales y normativas inexistentes para los terceros países que afectan a la competitividad y a los márgenes de producción del sector interior. No es solo que no tengamos acceso a materias primas como el gas natural para la fabricación de nitrogenados, ahora agravado por el cierre del estrecho de Ormuz, es que en Europa la normativa medioambiental para la industria es mucho más restrictiva que en otros países como Rusia o China, y eso genera un sobrecoste estructural.
“Europa tendría que haberse adelantado a la crisis garantizando una agricultura y una industria de fertilizantes fuertes, independientes y competitivas”.
El plan también contempla impulsar el uso de productos alternativos como los fertilizantes orgánicos. Hay que señalar que, en Canarias, cultivos como la platanera, llevan desde siempre usando enmiendas orgánicas para cuidar el suelo complementadas con el uso de fertilizantes de síntesis: fosfatados, nitrogenados, es decir, los empleados en la agricultura intensiva que siempre serán necesarios y más eficientes para no ocupar más territorio y aumentar la producción con el objetivo de poder satisfacer la demanda global de alimentos.
¿Considera que el Plan de Acción de Fertilizantes tendrá impacto real en la industria europea y en el sector agrario?
Todas estas medidas son coyunturales y no estructurales, que son las que realmente serían útiles para que haya realmente una industria de fertilizantes competitiva en Europa, pero la Unión Europea no ha sabido o no ha querido proteger su producto nacional como están haciendo países como Estados Unidos y de ahí la situación en la que nos encontramos. Europa tendría que haberse adelantado hace mucho tiempo a este tipo de crisis como la de Oriente Medio o cualquier otra que pueda surgir en el futuro en cualquier momento y haberse preocupado más por tener garantizada una agricultura, no solo de postal, sino con capacidad suficiente para alimentar a la población y esa preocupación pasa por proteger a la industria europea de fertilizantes para que sea fuerte, independiente y competitiva.
¿Está el sector de los fertilizantes en fase de transición para adaptarse a las nuevas políticas verdes que impone la UE?
En nuestro caso, Canarias Explosivos lleva ya desde 2019 trabajando en proyectos con empresas locales que fabrican fertilizantes orgánicos a partir de residuos locales. Pero nuestra sensación con las políticas verdes europeas es de incertidumbre. Creemos que se están cambiando algunos de los objetivos propuestos, demasiado ambiciosos, casi inalcanzables diría yo, que Europa se marcó hace tiempo. Ahora que le ha visto las orejas al lobo y percibe un posible desabastecimiento de estos insumos vitales para producir alimentos, si además no disponemos de una industria propia y no llegan materias primas de fuera, o indirectamente las regiones productoras no nos las quieren vender, es cuando la Unión Europea se ha dado cuenta, demasiado tarde, de que tenemos un problema. Cualquier avance en esta línea dependerá de la composición del Parlamento y de la Comisión Europea. Es un tema estrictamente político.

Volviendo a la pregunta, en Canarias Explosivos también contamos con una amplia experiencia como importadores de productos orgánicos desde la Unión Europea, que son una referencia para la producción local en las islas dada su homogeneidad. Afortunadamente, el sector local de los fertilizantes orgánicos ha cambiado a mejor en los últimos años.
¿En qué porcentaje los fertilizantes orgánicos pueden sustituir a los nitrogenados y fosfatados?
Podrían cubrir en torno al 30% de las necesidades del sector agrario. Creo que difícilmente se puede aumentar este porcentaje porque la agricultura ecológica consume indirectamente territorio y requiere más mano de obra, gasto que representa entre el 50 y 60% de los costes de producción de una explotación, mientras que el gasto en fertilizantes sintéticos supone entre el 5 y 10% de los costes.
En el fondo, el uso de fertilizantes de síntesis es la opción más eficaz e incluso, paradójicamente, más ecológica se podría decir, para no consumir más territorio ni recursos. Me explico: una explotación altamente tecnificada en hidroponía en vertical, por ejemplo, consume muy poco suelo y es muchas veces más productiva que cultivar de manera tradicional en una parcela en horizontal. Pero nosotros vendemos lo que cada agricultor necesite y en nuestro catálogo tenemos, tanto fertilizantes de síntesis como los autorizados en agricultura ecológica.
“Trabajamos en proyectos con empresas de reaprovechamiento de residuos locales desde 2019”.
¿Qué medidas demanda el sector de los fertilizantes para mantener la inversión en nuevas tecnologías, prevenir la desindustrialización y garantizar la autonomía estratégica de la UE?
Pedimos competir en igualdad de condiciones, es decir, que se aplique a los fabricantes de fertilizantes en origen las mismas condiciones que tienen que cumplir los productores europeos, rebajar los derechos de emisión y suspender temporalmente los aranceles sobre ciertos productos importados para ser competitivos y poder crecer.
No olvidemos que un productor de fertilizantes de la Unión Europea tiene que cumplir con estrictas normativas medioambientales que no se les exigen a los fabricantes de estos productos en países terceros dígase Estados Unidos, China, Rusia… Además, con la aplicación de los CBAM [Mecanismos de Ajuste de Carbono en Frontera], un importador europeo debe comprar y entregar certificados CBAM para compensar las emisiones de los productos que importan a Europa, lo que grava aún más el precio de los fertilizantes que se comercializan en nuestro territorio.
Entiendo que cuando habla de igualdad no significa que se rebajen los estándares en la UE, sino que los fabricantes de fertilizantes de terceros países cumplan con las mismas reglas…
¡Claro, claro! o al menos que se iguale de alguna manera y, si no es posible, que se apliquen aranceles a las importaciones para proteger la producción nacional. Nuestro mensaje es el mismo que lanza el sector productor de alimentos a la Unión Europea: o se pone algún tipo de impedimento a la entrada o, de lo contrario, no podremos prosperar y la producción europea de alimentos se verá amenazada.
“Pedimos que a los fabricantes de fertilizantes de terceros países se les apliquen las mismas exigencias medioambientales para competir en igualdad de condiciones”.
Los fertilizantes de síntesis cargan con el estigma de saturar el suelo agrícola a largo plazo, ¿qué de cierto hay en esta afirmación?
Esto sucede cuando el manejo del suelo es deficiente. Es verdad que, con el paso del tiempo, si solo se emplean fertilizantes de síntesis, las características físico – químicas y microbiológicas del suelo se ven alteradas. Para evitar esto, nosotros propugnamos una agricultura racional que supone una combinación de fertilización orgánica y química en su justa medida para preservar el cuidado de esas características físicas, químicas y microbiológicas del suelo, que es el soporte de la vida, en base a una adecuada enmienda o fertilización orgánica y luego aportarle a la planta, mediante fertirrigación, los fertilizantes de síntesis que necesita para su desarrollo.
Para concluir, ¿cuál ha sido el secreto de Canarias Explosivos a la hora de mantenerse en el sector durante tanto tiempo?
Creo que ha sido por nuestra capacidad negociadora con diferentes fabricantes de fertilizantes externos y sobre todo por nuestra independencia. Canarias Explosivos es una empresa de capital canario y no es distribuidora de ninguna marca en exclusiva. Trabajamos con fabricantes de diferentes partes del mundo, ya sea de la Unión Europea o fuera de ella, para ofrecer los mejores productos y los mejores servicios al agricultor canario, incluidos los del laboratorio, que es además el único laboratorio agrícola privado de Canarias acreditado con la ISO 17025 que certifica su competencia en la realización de análisis físico – químicos del suelo, microbiológico de aguas, foliares y materias orgánicas. Comercializamos fertilizantes en todo el Archipiélago y en África a países como Senegal y Nigeria. Y no solo ofrecemos una solución adaptada a las necesidades del sector en materia de fertilización, sino que disponemos de todos los insumos precisos para una explotación agrícola. Si no trabajáramos con calidad, no hubiéramos tenido el recorrido que tenemos.


