El informe anual 2025 de la CE sobre la vigilancia en materia de seguridad alimentaria cuantifica más de 10.000 notificaciones, un 11% más que en 2024, reflejo de la “consolidación del sistema” gracias a la trazabilidad y el intercambio de datos.
La reiterada denuncia del sector agrario europeo a la entrada de importaciones con presencia de residuos fitosanitarios ha quedado nuevamente reforzada tras conocerse el informe anual 2025 sobre Red de Alerta y Cooperación (ACN), publicado por la Comisión Europea (CE). El documento señala que las trazas de pesticidas, prohibidos en suelo europeo, detectadas en frutas y hortalizas importadas de terceros países, concentran la mayoría de las incidencias sanitarias.

El sistema integra distintos tipos de alertas: fraude y alimentación, asistencia administrativa y cooperación, alerta rápida para alimentos y piensos, fitosanidad y, recientemente incorporado, animales de compañía y bienestar animal. En 2025, las notificaciones ascendieron a 10.490, un 11% más que en 2025. Los diez principales países notificantes fueron: Alemania (2.117), Países Bajos (1.381), Bélgica (811), Italia (795), Polonia (641), Francia (629), Dinamarca (553), Austria (480), España (441) y Eslovenia (287).
Los sectores más afectados por presencia de fitosanitarios se detectaron en frutas y hortalizas (59%), seguidas de fibras y especias (32%), cacao (28%), cereales y productos de panadería (16%) además de frutos secos y derivados (6%). Los productos hortofrutícolas procedentes de países extracomunitarios como Turquía, India y China son los que más alertas recibieron (78%). Entre los casos notificados en España destacan melones de Brasil, papas y pimientos de Marruecos o plátanos de Colombia con presencia de sustancias no permitidas. Otros problemas comunes detectados incluyen toxinas naturales o patógenos.
“El sistema de alertas europeo funciona bien y sigue madurando. Nuestra misión es proteger a los ciudadanos y salvaguardar la confianza en la cadena alimentaria”, Sandra Gallina, directora general de ACN.
La vigilancia en materia de seguridad alimentaria que ejerce la CE pone de manifiesto además la “consolidación” de este sistema desde su creación en 2024, como señala la directora general de la ACN, Sandra Gallina, en el prólogo del texto. Dicha consolidación es fruto de la aplicación de dos herramientas de calado: la trazabilidad, que permite seguir el rastro de un producto desde su origen, y el mayor intercambio de datos en toda la red para que las autoridades competentes en el cumplimiento de las normas, actúen con la mayor rapidez posible y puedan adoptar medidas específicas.
Para la directora general de ACN, “Europa cuenta con una Red de Alerta y Cooperación que funciona bien y que sigue madurando con cada incidente y perfeccionando aún más sus capacidades. Cada señal, cada notificación y cada autoridad son importantes. Nuestra misión sigue siendo la de proteger a los ciudadanos y salvaguardar la confianza en la cadena de suministro alimentario”.


