El sector recibe con entusiasmo las lluvias, pero advierte que el encharcamiento de los terrenos ha retrasado la siembra de cultivos como la papa y puede provocar una concentración de las cosechas con efecto sobre los precios.
Los agricultores habían perdido la costumbre de ver llover en invierno hasta el paso de las últimas borrascas entre finales de 2025 y principios de 2026. Las abundantes precipitaciones no solo han aliviado el estrés hídrico de los cultivos tras varios años de sequía, sino que han repuesto las balsas de Tenerife hasta alcanzar un 52% de volumen de agua almacenada a 1 de enero de este año, según los datos de Balten. Este porcentaje supone cerca de un 14% más de lo acumulado a la misma fecha del pasado año, lo que devuelve la alegría al sector agrario, pero como en todo hasta cierto punto. Manuel Reyes, presidente de la cooperativa Las Medianías en el municipio de San Juan de la Rambla, subraya que “el encharcamiento que presentan los terrenos en estos momentos está provocando un retraso en la siembra de papas y puede acarrear, de seguir esta situación, una concentración de las cosechas extratemprana y temprana que podrían afectar a los precios en origen de esta campaña”.

Reyes explica que, bajo estas condiciones, en las que el suelo está tan saturado de agua, si se ara la tierra se contribuye, a lo que se conoce en el argot del sector de la papa del norte de la isla, a “atropellarla”. Este término define el proceso que ocurre cuando una vez seco el suelo se compacta creando escorrentías y dificultando el riego, la entrada de oxígeno a la planta, el crecimiento de las raíces y la absorción de agua y nutrientes hasta el punto de dejarlo improductivo durante largos periodos de tiempo, además de favorecer la proliferación de plagas tan dañinas como la polilla guatemalteca y otros patógenos.
Manuel Reyes, presidente de la cooperativa Las Medianías, habla de evitar arar la tierra cuando está encharcada para que no se compacte y deje de ser productiva.
El presidente de esta cooperativa, que cuenta con 20.000 metros dedicados al cultivo de la papa y el puerro, recuerda, como le ha enseñado su padre con una larga experiencia en el cultivo, que “es fundamental llevar a cabo un buen manejo del suelo que es nuestro principal tesoro”. En su caso, una de las labores que acomete durante el verano es la utilización de subsoladores, una maquinaria que emplea ganchos que penetran y abren la tierra, la remueven y oxigenan, contribuyendo al drenaje y evitando la formación de charcos.
El puerro, un cultivo
La cooperativa Las Medianías contaba hace unos años con un importante proyecto, al que se incorporaron varios socios productores de esta entidad para cultivar puerros, una hortaliza desconocida hasta la década de los años 70 cuando un socio la introdujo en Tenerife tras emigrar a Inglaterra y donde aprendió su manejo. La puesta en marcha de esta iniciativa permitió recolectar 1.000 kilos diarios y no solo generó siete puestos de trabajo, sino que empleó tecnología puntera para facilitar la siembra, hacer los semilleros y llevar a cabo el empaquetado que, tras la quiebra de la actividad, hoy descansa en el olvido.
Reyes lamenta que el proyecto no prospera pese a los buenos precios que se pagan por el puerro que oscilan entre 1,50 y 2 euros el kilo. Presenta, no obstante, ciertas desventajas que limitan su siembra como el elevado precio de la semilla, el alto consumo de agua y las exigencias en mano de obra que terminan por ralentizar la cosecha.
Tenerife cuenta con 131 hectáreas de las 192 que se cultiva en Canarias dedicadas a esta hortaliza con una producción próxima a las 3.000 toneladas anuales. Este volumen, según señala el representante de esta entidad cooperativista es “insuficiente para cubrir la demanda del mercado local, de ahí que el resto se tenga que importar de otras zonas productoras”.

Próximo al fin del estado de emergencia hídrica
El Cabildo de Tenerife prorrogó el estado de emergencia hídrica en Tenerife el pasado mes de octubre hasta finales de febrero de este año 2026. Con las precipitaciones caídas durante un mes seguido, los datos de llenado de las balsas cambian el panorama totalmente. En el norte de la isla, el volumen de agua almacenado en los embalses de municipios como El Tanque, La Matanza y Tegueste se encuentran al 100% para satisfacción de los agricultores. Otras como las de El Palmar (Buenavista del Norte), La Florida (Icod de los Vinos) y Presas Ocampo (La Laguna) se aproximan al 90%, mientras el resto de las infraestructuras acumulan un porcentaje camino del 50%. En el sur, la situación es similar. Destacan las balsas de San Isidro y El Saltadero en Granadilla de Abona que superan el 80%. No obstante, habrá que esperar a conocer cómo se comportan los próximos meses para saber si la institución insular toma la decisión de poner fin a esta medida excepcional.
TENDENCIAS:
2025 ha sido el tercer año más lluvioso de la última década por detrás de 2022 y 2018.

PROMEDIO:
Respecto a la media del periodo 2012-2025, las precipitaciones han sido un 8,6% superiores.

TENDENCIAS:
El cuarto trimestre de 2025 registró la mayor acumulación de precipitaciones (40,89%), seguido del segundo trimestre ( 31,78%). Los meses más lluviosos fueron abril y diciembre.



