La menor siembra de papa resta más de un 6% a la producción asegurada de hortalizas en Canarias

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Cerca del 80% de las indemnizaciones abonadas por Agroseguro fueron a parar a este cultivo afectado por la sequía y el viento en la campaña 2023-2024.

Los riesgos climáticos son inherentes a la agricultura. La mayor o menor siniestralidad puede actuar en dos direcciones: a veces como acelerador, otras como desincentivador a la hora de contratar un seguro agrario. Todo depende de si el productor percibe el siniestro como una necesidad de disponer de mayor protección y, por tanto, decide invertir en seguridad, o si, por el contrario, lo desanima en su intención de continuar con el cultivo y desiste porque no le resulta rentable.

La desincentivación explica este año el retroceso experimentado en la línea de aseguramiento de hortalizas en Canarias, tanto en superficie como en producción, debido principalmente a los daños por sequía (altas temperaturas) y viento que en la campaña 2023-2024 sufrió el cultivo de la papa, el producto con mayor capital asegurado (6,6 millones de euros).

Según los datos que maneja Agroseguro, la alta siniestralidad en el cultivo de papa acaparó el 79,3% de las indemnizaciones en 2024, lo que supuso un desembolso por parte de esta entidad de 257.195 euros para cubrir la pérdida de más de 900.000 kilos a los agricultores afectados en 160 hectáreas de superficie siniestrada.

El volumen perdido representa aproximadamente un 20% de los más de 5 millones de kilos de producción asegurada de este tubérculo de gran importancia en la alimentación de los canarios.

Finca de papas en Tenerife.

La producción de papa siniestrada representa casi un 20% de los más de 5 millones de kilos asegurados de este tubérculo.

En términos generales, la superficie de hortalizas en las islas que cuenta con una cobertura pasó de 2.960 a 2.838 hectáreas entre 2024 y 2025, lo que supone cerca de un 5% menos de siembra de un año para otro.

En producción asegurada, la caída fue algo más significativa al descender de 121,6 a 115,1 millones de kilos, es decir, un 6,3% de diferencia en términos negativos.

En el cómputo total de esta línea de aseguramiento, la papa ocupa el primer lugar con 779,8 hectáreas y casi 21 millones de kilos protegidos. Le siguen por orden el pepino, la sandía, el calabacín, el pimiento y el tomate que son los productos con mayor volumen de cosecha amparada bajo el paraguas del seguro agrario.

Para el director territorial de Agroseguro en Canarias, José Bernardo, “aunque los datos actuales muestren un pequeño retroceso en el seguro de hortalizas, cabe recordar que en la campaña 2022 y 2023 la producción asegurada en el Archipiélago se incrementó un 13,15%, por lo que confiamos en volver a recuperar cifras positivas de cara al futuro siempre pensando que el mayor nivel de profesionalización hacia el que se encamina el sector desde hace tiempo juega a favor de la contratación”.

Productores de papas consultados señalan que las altas temperaturas de los dos últimos años unido al exceso de humedad ambiental y a la falta de agua de riego en cantidad y calidad provocaron marchitamiento de la planta y afecciones importantes durante el periodo de tuberización como rajado o un reducido tamaño del tubérculo. Estas condiciones desfavorables inutilizaron comercialmente la cosecha.

Finca de pepinos en Gran Canaria.

LA CONTRATACIÓN, LA OPCIÓN MÁS RESPONSABLE POR SEGURIDAD

A pesar de que la alta siniestralidad en papa ha repercutido negativamente en la contratación del seguro de hortícolas en esta campaña, “acogerse a una línea de aseguramiento sigue siendo la opción más responsable y segura para los productores profesionales porque es la única herramienta disponible para garantizar la viabilidad económica de las explotaciones”, sostiene Bernardo.

Para impulsar la contratación, el Gobierno de Canarias lleva desde 1988 comprometido con este objetivo. Fue una de las primeras administraciones públicas en instaurar el seguro agrario en toda España y la medida está recogida en el Régimen Económico y Fiscal (REF).

En 2024, esta comunidad autónoma se posicionó en segundo lugar, por detrás de Madrid, en aportar fondos propios, juntos a los de ENESA, para cubrir hasta un 65% de la prima comercial base neta abaratando así la contratación de una póliza.

Para 2025, el Ejecutivo Autonómico ha incrementado en 500.000 euros las ayudas destinadas a la contratación pasando de los 4 a los 4,5 millones de euros.

Esta aportación respalda el sostenimiento de las producciones locales a través del POSEI ya que los asegurados individuales, pero sobre los colectivos, se benefician de un importe superior.

“Confiamos en recuperar cifras positivas de cara al futuro pensando que el mayor nivel de profesionalización juega a favor de la contratación”, José Bernardo, director territorial de Agroseguro en Canarias.

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