Representan el 90% de las indemnizaciones abonadas por Agroseguro que ascienden en la línea agrícola a más de 11 millones de euros. Los datos se aportaron durante la Comisión Territorial de Seguros Agrarios celebrada en Tenerife.
El riesgo de que un cultivo quede dañado por las inclemencias del tiempo es algo inherente a la agricultura. Los productores trabajan con esa incertidumbre, pero quienes contratan un seguro agrario reducen económicamente parte de esa inseguridad gracias al respaldo de las indemnizaciones que juegan un papel fundamental en el sostenimiento de las explotaciones agrarias para evitar su quiebra en caso de siniestro. En el año 2025, plátano, tropicales, viñedo y hortalizas fueron los cultivos con mayores pérdidas en Canarias dentro de los 5.896 siniestros registrados por Agroseguro en la línea agrícola. A los productores afectados se les indemnizó con un total de 11,1 millones de euros, fondos que ayudaron a su recuperación.

Los datos los aportó el director territorial de esta entidad aseguradora en las islas, José Bernardo, durante la Comisión Territorial de la Entidad Estatal de Seguros Agrarios (ENESA), perteneciente al Ministerio de Agricultura, celebrada en la sede de la Consejería de Agricultura del Gobierno de Canarias a principios del mes de diciembre. En el encuentro participaron representantes del Consorcio de Compensación de Seguros, de Organizaciones Profesionales y Cooperativas Agrarias del archipiélago, así como técnicos del MAPA y del Ejecutivo canario. Una cita bienal, presidida por el director general de Agricultura, Juan Ramón Rodríguez, donde se evalúa el comportamiento de las diferentes líneas de aseguramiento que ofrece este sistema de protección para el campo y plantea propuestas de mejora en las coberturas alineadas con las necesidades del sector en el archipiélago.
Las contrataciones se mantienen “estables” con un ligero aumento en sectores como el de las hortalizas y el viñedo, según Agroseguro.
Bernardo, que adelantó el continuo aumento de la plantilla de peritos en Canarias sin necesidad de recurrir a técnicos peninsulares, recordó que “la siniestralidad en las islas ha ido en descenso” y se aleja de lo acontecido en 2023, un año fatídico en términos climáticos por la extrema sequía. El ascenso de las indemnizaciones en 2025 se explica por el paso de la borrasca Dorothea, caracterizada por fuertes vientos, a finales de 2024. En cuanto a las contrataciones se mantienen “estables” con un ligero aumento en sectores como el de las hortalizas y el de las uvas de vinificación. La superficie y producción asegurada del archipiélago ronda las 10.000 hectáreas y las 850.000 toneladas respectivamente, un 25% del total cultivado y producido.
En la línea de ganadería, los datos revelan un retroceso del 7,25% en el número de animales asegurados entre 2024 y 2025 al pasar de 4 a 3,7 millones de cabezas de ganado que cuentan con una cobertura. Esta bajada puede explicarse por la confluencia de situaciones varias que afectan al sector ganadero como la falta de relevo generacional ya sea por jubilación o abandono de la actividad.
El módulo 2, que cubre los riesgos por viento, bruma y restos de adversidades climáticas en explotación y parcela es el más contratado en Canarias, seguido del módulo 1, el módulo 3 y el módulo P cuyas condiciones de cobertura varían en función del cálculo indemnizado, el capital asegurado, el mínimo indemnizable y la franquicia.
Teniendo en cuenta que el nivel de aseguramiento en las islas sigue siendo bajo, comparado con otras regiones como Andalucía, Extremadura o Castilla León, el director de Agricultura subrayó en la Comisión la necesidad de que la “conciencia cale en los productores para aumentar la contratación”. Recordó que el sistema de seguros agrarios “funciona” y resaltó el respaldo de la Consejería de Agricultura en su disposición de colaborar con los agricultores y “descargarles de costes”.
Canarias es la autonomía que más fomenta contratar una póliza para proteger los cultivos o el ganado de la siniestralidad con una ayuda dotada de 4,5 millones de euros que “se ajustará en 2026 para evitar que sobre dinero y se volverá a incrementar si fuera necesario”, según la Consejería de Agricultura. Dicha cuantía permite cubrir hasta el 65% de la subvención base del coste de la prima (muy cerca del límite permitido por la UE situado en el 70%) lo que se traduce en un abaratamiento en la contratación destinado a compensar las condiciones climáticas, orográficas y territoriales del Archipiélago, factores que marcan una diferencia significativa con la Península a la hora de producir.

“Es necesario que la conciencia cale en los productores para aumentar la contratación”, Juan Ramón Rodríguez, director general de Agricultura del Gobierno de Canarias.
Plan de Seguros Agrarios 2026
César Casado, delegado para la Comisión Territorial de ENESA, calificó el Plan de Seguros Agrarios 2026 de “continuista al no contener medidas económicas nuevas porque se consideran suficientes para mantener la recuperación priorizando a ciertos colectivos esenciales como los jóvenes, los profesionales o las explotaciones prioritarias” tras superar la excepcional y elevada siniestralidad del año 2023 que puso en jaque la viabilidad del sistema y la necesidad de aumentar la financiación pública. El Ministerio de Agricultura consolida el apoyo con 315 millones en 2025 (la cifra más alta aportada para subvencionar el aseguramiento).
Casado avanzó que la UE evaluará el sistema de seguros agrarios español en 2028-2029 para conocer su efectividad y confirmar que los fondos del Estado destinados a este propósito “no afecta a la competencia del mercado interior”. ENESA confía en que el resultado de la evaluación sea positivo.


