Resultado de la calurosa añada 2023, la bodega Cumbres de Abona logra con este embotellado subirse al podio dorado por primera vez en esta categoría.
¿Quién dice que, de un viñedo sometido a estrés térmico, no se puede obtener un resultado positivo? La bodega Cumbres de Abona lo consiguió este año con el Flor de Chasna Blanco Naturalmente Dulce, distinguido por primera vez en esta categoría con el premio al Mejor Vino de Canarias 2026 ex aequo, en el marco del Concurso Oficial de Vinos Agrocanarias que organiza el Ejecutivo Regional a través del Instituto Canario de Calidad Agroalimentaria (ICCA). El galardón, compartido en esta edición con Pico Cho Marcial Tinto de la SAT Viticultores de la Comarca de Güímar, premia la extraordinaria elaboración obtenida, resultado de la pasificación de la uva en la cepa durante la añada de 2023, que para quien no lo recuerde, se caracterizó por sucesivas olas de calor que provocaron un adelanto y al tiempo una reducción significativa de la vendimia.
“El trabajo en campo aporta el 75% de la calidad de un vino, complementado con las labores de bodega y una buena organización”, Pedro Rodríguez, enólogo de la bodega Cumbres de Abona.
Domingo Rodríguez, enólogo de esta bodega desde hace más de tres décadas, recuerda el desánimo de los viticultores en aquel momento temiendo la pérdida total de la cosecha, pero la aplicación de una técnica ancestral para provocar la sobremaduración de la fruta en la planta, logró sacar provecho del exceso de calor. Una vez la uva está pasificada, se macera en frío para ablandarla y posteriormente se prensa para extraer el mosto, que fermenta a entre 22 y 23 grados. Cuando alcanza los 15 grados de alcohol natural, explica, “la levadura se muere y queda el azúcar y alcohol natural”, tras lo cual se deja reposar, entre dos y tres años, antes del embotellado para obtener “un vino más redondo”.
El Flor de Chasna Blanco Naturalmente Dulce, caracterizado por su color amarillo intenso con reflejos dorados, aromas amielados y afrutados y un potente sabor, ha sido distinguido además en certámenes nacionales e internacionales como CERVIM, CINVE y el Concurso Nacional Pequeñas Denominaciones de Origen. Estos reconocimientos se suman al extenso medallero de la cooperativa Cumbres de Abona, que oferta una veintena de vinos diferentes, convertida en un referente en el sector vitivinícola canario por su apuesta por la calidad, la innovación y la diversificación de la producción agraria.

Sobre cómo logra afinar el enólogo los vinos año tras año para que sigan alcanzando la excelencia, Rodríguez señala que “lo más importante es el trabajo en campo, el manejo del viñedo, que aporta un 75% de la calidad de un vino”. Se complementa con las labores en bodega, la buena organización y la rigurosidad en el cumplimiento de los tiempos durante todo el proceso de elaboración.
Amenazas y oportunidades
Sorteada la filoxera, que aparentemente está controlada y no parece que se adapte bien a las condiciones edafoclimáticas de Canarias, la virosis en viñedo, que ataca a la práctica totalidad de las cepas en el archipiélago y la falta de agua son, a ojo de Rodríguez, las principales amenazas del sector vitivinícola de Canarias, de ahí las mermas en las producciones. Respecto a la primera, la solución pasa por crear viveros autorizados de pies madres para multiplicar planta libre de virus. “Disponer de este material genético nos permitiría garantizar una producción mínima a las futuras generaciones de viticultores que se incorporen o a quienes opten por hacer plantaciones nuevas para ser rentables y poder subsistir”, sostiene este experto.
“Disponer de viña saneada y garantizarse el agua de riego es el primer paso para que las nuevas generaciones inviertan en viticultura”, sostiene este experto.
Sin embargo, de nada sirve contar con un viñedo saneado si la disponibilidad de los recursos hídricos es limitada. Es cierto que “como hemos tenido un invierno lluvioso, muchas viñas que se estaban muriendo, se están empezando a recuperar, pero poder regar es el primer paso antes de invertir en viticultura”, subraya el enólogo de esta bodega.
Reconoce que el mercado del vino funciona como una montaña rusa, “en ocasiones arriba y, otras veces, abajo” pero considera que “está de moda entre la juventud”. Da fe de ello con dos hijas jóvenes que se decantan por los afrutados embotellados con DOP, una opción interesante para iniciarse en el mundillo de los vinófilos, asociado a un cierto caché social. Valora positivamente la labor promocional que está llevando a cabo el Cabildo Insular de Tenerife con el producto local y cree que la gran oportunidad llegará cuando “se logre explotar que todo el turismo que nos visita consuma nuestros vinos”.
Previsión de cosecha
Tras años de intensa sequía, las precipitaciones de este año han devuelto la esperanza al sector vitivinícola y al mercado local carente de una oferta suficiente que responda a la gran demanda. La previsión para esta campaña apunta a una producción media-alta, según adelanta Rodríguez, e incorpora las buenas expectativas para los viñedos de secano de las partes altas de la comarca de Abona “que han comenzado a recuperarse y, si el próximo año continúan las lluvias, es probable que ya empiecen a dar fruto”.


